La consultoría cloud abarca el diseño de la estrategia de adopción cloud, la selección de la plataforma adecuada (AWS, Azure, Google Cloud o multicloud), la arquitectura de la infraestructura, la migración de cargas de trabajo, la implementación de seguridad y cumplimiento normativo, la optimización de costes y la gestión continua de la plataforma cloud. Un buen consultor cloud acompaña al cliente desde la estrategia inicial hasta la operación estable en producción.
AWS es el líder del mercado con el catálogo más amplio y mayor madurez. Azure tiene la ventaja competitiva en entornos Microsoft (Active Directory, Office 365, SQL Server) y suele ser la elección natural para empresas con mucha infraestructura Microsoft. Google Cloud destaca en servicios de datos, machine learning y Kubernetes (ya que GKE es el servicio gestionado más maduro). La elección óptima depende del stack tecnológico existente, el perfil del equipo técnico y los casos de uso específicos.
Una estrategia multicloud implica usar servicios de dos o más proveedores cloud de forma simultánea. Tiene sentido cuando diferentes cargas de trabajo se benefician de diferentes plataformas (por ejemplo, datos y ML en Google Cloud, aplicaciones corporativas en Azure), cuando se quiere evitar el vendor lock-in en servicios críticos, o cuando los requisitos regulatorios obligan a distribuir los datos en diferentes jurisdicciones. La complejidad operativa de multicloud es significativa y requiere un equipo técnico maduro.
Una migración de infraestructura básica (lift-and-shift) para una empresa mediana puede costar entre 30.000 y 100.000€ en servicios de consultoría, más el coste del cloud en producción. Proyectos de modernización de aplicaciones o transformación de arquitectura de datos pueden superar los 300.000-500.000€. La evaluación inicial del coste real requiere un assessment previo de la infraestructura existente y la complejidad de las aplicaciones.
FinOps (Cloud Financial Operations) es la disciplina de gestión del gasto cloud que combina responsabilidad financiera con velocidad de ingeniería. Sin FinOps, las empresas suelen encontrarse con facturas cloud que crecen sin control por recursos no optimizados, infraestructura de desarrollo olvidada, o arquitecturas sobredimensionadas. Un buen consultor cloud implementa procesos de FinOps desde el inicio del proyecto para mantener el coste cloud alineado con el valor de negocio.
La seguridad cloud se articula alrededor de: gestión de identidades y accesos (IAM), cifrado de datos en tránsito y en reposo, segmentación de redes, monitorización de eventos de seguridad (SIEM), gestión de vulnerabilidades y cumplimiento de normativas específicas del sector (GDPR, ENS, PCI-DSS, ISO 27001). Los mejores consultores cloud implementan estos controles desde el diseño de la arquitectura, no como un añadido posterior.
Los servicios gestionados cloud (MSP) son el modelo en el que el consultor se hace cargo de la operación continua de la infraestructura cloud del cliente: monitorización, mantenimiento, gestión de incidencias, actualizaciones y optimización. Son adecuados para empresas que no tienen un equipo técnico de cloud interno suficientemente maduro o que prefieren externalizar esa función para centrarse en su negocio principal.